El próximo 14 de noviembre, a las 18:00 horas, se inaugura la muestra “Umbral y Susurro”, de los estudiantes de Fotografía Marcelo Sanhueza y Lorenza Gómez, respectivamente, en el espacio PhotoExperience, de Concha y Toro 38, metro República, la que estará abierta al público, con entrada liberada, hasta el sábado 29 de noviembre, de 9:00 a 21:00 horas.

En la oportunidad, ambos participarán de un conversatorio donde se referirán a sus proyectos dentro de lo experimental y no convencional, y que se conectan de manera natural, según lo indican.

“La propuesta surgió a partir de Marcelo. Nos conocimos exhibiendo juntos en Emergentes, donde vi su obra por primera vez. Aunque nuestras imágenes, a nivel estético, puedan no parecerse, siento que compartimos un trasfondo común: una búsqueda constante por innovar y encontrar nuevos modos de hacer. Esa afinidad es lo que vuelve significativo exponer juntos. Es valioso encontrar mentes que se mueven contigo, que se acompañan en el proceso creativo. Ese diálogo fue nuestra motivación principal”, cuenta Lorenza Gómez Martínez, quien presenta su colección “El susurro de la forma”.
“Nos interesa generar un diálogo entre nuestras dos formas de mirar el cuerpo y la imagen. Aunque cada uno parte de procesos distintos, encontramos afinidades estéticas en la idea de la proyección, la superposición de acrílicos y la transformación visual que esto consigue. Compartir esta exposición nos permitirá cruzar lenguajes y procesos, y ver cómo nuestras obras se potencian al enfrentarse entre sí, casi como si conversaran visualmente”, indica, por su parte, Marcelo Sanhueza de la Fuente, autor de la serie “Umbral”.

“Como todo proceso, ha tenido momentos buenos y otros más difíciles. Al comienzo hubo mucha incertidumbre: no encontrábamos espacio, nada parecía avanzar, y todo quedaba suspendido. Pero una vez resuelto ese punto, la muestra comenzó a tomar forma por sí misma. No nació desde un concepto rígido, sino desde la voluntad de colaborar y observar cómo dos miradas distintas resuelven una exposición juntas. Antes habíamos compartido Emergentes, y próximamente expondremos en Isla Negra junto al profesor Claudio Pérez, quien nos invitó a continuar este camino. Durante todo este proceso he aprendido muchísimo. No solo de grandes fotógrafos que han sido parte de mi formación, sino también de mis compañeros. Marcelo es uno de ellos”, subraya Lorenza.
Mientras Marcelo agrega que el recorrido de Umbral “ha sido un proceso de exploración y transformación constante. Comenzó como una búsqueda personal en torno a la piel como superficie y al cuerpo como soporte de la imagen, hasta convertirse en una serie experimental donde la proyección adquirió un lenguaje propio. A partir de una convocatoria abierta en redes sociales, el proyecto fue creciendo con cada colaboración, sumando capas de significado que hablaban de identidad y presencia. Por otro lado, conocer a Lorenza fue un impulso fundamental. Su determinación y apoyo en la búsqueda de un espacio para exponer me motivaron a seguir desarrollando el proyecto conjunto”.
“Quisiera cerrar parafraseando una frase que marcó profundamente este proyecto: ‘La única verdad es que todo es mentira’”, cierra diciendo Lorenza.
SU PASO POR I.P. ARCOS
Ambos están a punto de terminar sus carreras, en el último semestre para titularse, por lo que miran hacia atrás y observan el camino recorrido y la experiencia acumulada.
Lorenza toma la palabra. “Cuando ingresé a ARCOS tenía el impulso de decir algo, aunque aún no sabía cómo. Con el tiempo, pude encontrar una voz y una dirección. Hoy puedo llamarme fotógrafa sin miedo a la crítica, reconociendo que mi trabajo sostiene algo propio. También se ha formado una especie de comunidad a mi alrededor. Ese espacio colectivo permite que las ideas se muevan, que aparezcan nuevos proyectos y que el arte siga respirando y transformándose. Ese ha sido uno de los aprendizajes más valiosos".
Marcelo, en tanto, realiza su propia retrospectiva. “Mi paso por ARCOS representó un punto de partida desde el cual comencé a desprenderme, poco a poco, de lo institucional. Ese proceso me permitió desplazarme hacia otros intereses y comprender la creación visual desde la experimentación. A partir de entonces inicié una búsqueda más relacionada a la vanguardia, explorando diversas formas de producir imagen, abrazando el error y desde un enfoque deliberadamente fuera de lo académico. Este proyecto surge precisamente de esa necesidad de cuestionar los límites de cómo se impone y se normaliza la imagen".
UMBRAL



Umbral es un proyecto fotográfico experimental que investiga la relación entre cuerpo, luz e imagen dentro del retrato contemporáneo. A través de un proyector, las imágenes se inscriben sobre la piel como si fueran pinceladas de luz, transformando el cuerpo en un lienzo vivo donde lo visible y lo proyectado se confunden. El proyecto nació de una convocatoria abierta en redes sociales y fue tomando forma con cada nueva colaboración. “En cada sesión, los, las y les modelos elegían qué proyectar sobre sí mismos, construyendo capas de significado metafórico que dialogaban con su identidad, emociones y memoria”. Umbral se despliega, así como un espacio de exploración visual y poética, donde la luz reescribe la piel y el cuerpo se convierte en un territorio en constante mutación.
SUSURRO



Esta selección de imágenes busca abrir la mirada hacia un proceso más amplio que va más allá de la exploración del yo. “Este trabajo es el registro del desarrollo de mi visión fotográfica: una forma de observar cómo me posiciono frente al acto mismo de fotografiar. No se trata de hablar sobre mí directamente, sino de aquello que acontece a mi alrededor y cómo esa observación se va afinando, transformando y tomando cuerpo”.
